jueves, 28 de agosto de 2008

A vueltas con el Real Betis 2008/2009: portería y defensa.

El comienzo de liga se avecina y un año más, llegan las prisas por cerrar la plantilla.
En el Betis todo transcurre al revés. La experiencia no es un grado, no importa. Y para variar, a menos de una semana para el arranque liguero, el movimiento de llegadas y salidas se dispara. No ha habido tiempo antes. La planificación no existe, sólo existe la improvisación. Todo durante la marcha. Al mando de las operaciones Don Manué, quién sino. En segundo plano, los amiguetes intermediarios Luiz Vianna en especial, Manuel Pericet y Bayram Tutumlu, mediante ofrecimientos de todo tipo. En el tercer lugar de la parrilla, el que dícen es director deportivo y esas cosas, Manolo Momparlet, cuyas apuestas personales suelen costar mas de dos millones de euros y luego acaban saliendo del club por la puerta de atrás. Y en la cola del pelotón, adquiriendo poco a poco protagonismo, porque en este club la voz del entrenador pinta más bien poco (para que engañarnos), don Francisco Chaparro. El hombre que ha salvado al Betis del descenso en estos dos últimos años y que será, desde un principio, el encargado de conducir la nave verdiblanca hasta buen puerto. O almenos hasta la permanencia.

Hay que partir de la base de que "todo el mundo quiere venir al Betis", "el Betis no le debe un duro a nadie", "que los clubes quieren que Lopera avale los fichajes porque saben que siempre cumple", "habrán pocos fichajes porque es muy difícil mejorar lo que hay..." y demás habladurías mientras el Betis se pelea por no descender. Lopera dixit.

Una vez adquiridos estos pequeños conocimientos, pasemos a analizar la portería y la defensa de este año con sus respectivos movimientos en el mercado de fichajes.
Bajo los palos, después de la no renovación de Doblas, Ricardo y Casto se disputaran un puesto de titular en la meta. El portugués entra en una etapa de declive, lo hemos podido observar en la última Eurocopa. Aún así, creo que aun le quedan un par de años a buen nivel y me parece mucho mejor portero que Casto. El pacense, ya no es ningún chaval, 25 años le atesoran y en media temporada que ha disputado con el primer equipo verdiblanco ha demostrado que tiene cualidades y muchos reflejos pese a su corta estatura. Sus excelentes actuaciones, le han valido puntos de oro al Betis. En cualquier caso, las cantadas y su costumbre de estar adelantado, parecen estar en primer plano. El gol de Senna en el Ruíz de Lopera en el pasado ejercicio liguero y el de Juanma Ortíz en el último amistoso disputado frente al Almería, son ejemplos.
Conclusión: la portería verdiblanca cumple los requisitos mínimos. Es mejorable.

A la zaga defensiva, hay que echarle de comer aparte. En el lateral derecho nos encontramos con overbooking. Ilic, Damià, y el reciente fichaje, Nelson.
Ilic me parece un buen lateral. Cumple en ataque, lo justo, pero tiene despistes defensivos importantes a causa de la falta de concentración. Creo que se le puede pulir, puede ser válido.
Damià Abella, que pese a la gran envergadura que posee tiene una buena coordinación en comparación con otros. Sabe salir con el balón controlado sin necesidad de lanzar balones largos. Sube y baja la banda continuamente. Buen carrilero, mas ofensivo que defensivo. Pasa el corte.
Augusto Nelson, flamante nuevo fichaje. Es joven, con mucha calidad y muy rápido. Aquí no hay color, es mucho mas ofensivo que defensivo. A mi opinión, y teniendo a Damià que es del mismo corte, o sale el catalán o deberíamos haber fichado a un lateral más aseado en defensa. Chrétien, por ejemplo. En cualquier caso, el caboverdiano me parece un fichaje de mucha calidad viendo lo que teníamos y lo que aún seguimos teniendo en plantilla. Destacado fichaje, pasa el corte con nota.
En el centro de la zaga, las cosas esta más negras aún. Nano cedido al Valladolid. Hasta ahí, bien.
Lima, con la puerta abierta. Debe salir cedido a un segunda, aunque no me disgusta. Espero verlo de aquí a un par de añitos. Necesita curtirse en España.
El flamante campeón de Europa y capitán Juanito, debería haber salido el pasado año del Betis. Lleva un par de campañas que anda de un sobrado algo anormal. Físicamente, casi nefasto. Sólo se salvo al final de temporada, cuando en una serie de partidos nos salvó de varios goles y derrotas. Incrédulos nosotros, ¡que la Euro estaba a la vuelta de la esquina! ¿O te piensas que no te habíamos calado, Juan? Quién te ha visto y quien te ve. Ahora sí, tu sigue sacando pecho que sales fenomenal en la tele. Despistes y fallos de concentración a raudales. Un ejemplo de que una temporada más seguimos en la misma tónica es el primer gol del Almería en el pasado amistoso, llegando tarde al marcaje.
Otro desconocido, David Rivas. Entre lesiones, entrenadores y demás historias, no ha tenido demasiada continuidad. Sus mejores años ya pasaron, las etapas terminan y no hay que viciar el vestuario. Debería salir de la mano junto con su amigo Juanito.
Mientras que unos lo ponían de lateral, el chico tenía toda la pinta de ser central. Al final ni una cosa ni la otra. Internacional sub-21, un par de buenas temporadas en el equipo (hasta la Juve y el Valencia pidieron precio por él), que terminaron con la Copa del Rey ganada en 2005. Al igual que el equipo, desde entonces Melli se ha estancado preocupantemente. Calidad tiene, pero la falta de contundencia y las ganas de complicarse la vida han hecho que de estar a punto de dar el salto a la absoluta, a convertirse en un central más, en otro más de la lista, otra mediocridad.
En el carril zurdo, mientras se discute si llega Mané, Pranjic o Monzón, Vega es el único y principal inquilino de esa zona. Buen jugador, se entrega y da siempre el máximo. Válido y competente, sin duda, aunque ninguna maravilla.
Mané no llegará, interesante pero nada del otro mundo. Sólo quedan Pranjic o Monzón. Mientras Chaparro dice que Monzón "no tiene experiencia para jugar en la liga española", "sólo ha jugado 10 o 15 partido de primer nivel..." éste llegaba a Sevilla con un oro olímpico colgado del cuello. Algo del tres al cuarto, nada importante. Para fichar por el Betis, se necesita algo más. Decir que se ha fichado a un lateral izquierdo, cuando en realidad éste sólo lo ha hecho en ocasiones puntuales, con defensa de cinco y sin preocupación de defender; fichar a un jugador que lleva un año sin jugar a causa de una lesión o bien a otro que ha hecho una campaña fabulosa en otro equipo, cuando realmente nunca le ha pegado una patada a una lata en primera división. Los pelotazos que dan algunos, como se suelen decir, vaya. Lo curioso es que el Betis siempre da con ese tipo de jugadores en estos últimos años. Pinta buenísima, viene de salirse en otro sitio y luego aquí... mejor ni hablar.
En fin, a lo que íbamos. El trianero apuesta por el internacional croata Daniel Pranjic del Heerenveen. A priori suena bien, siempre que no se nos venga a la cabeza el nombre de Marko Babic. Pero es irremediable. Pranjic, que es un hombre con calidad, suele actuar en su equipo como extremo zurdo e incluso como media punta. Sólo en la selección croata y en ocasiones puntuales, lo ha hecho de lateral. Creo haber visto esta película con anterioridad...
En el otro lado de la balanza y perdiendo fuelle, Luciano Monzón. Reciente campeón olímpico, 21 años, procedente de Boca Juniors. Calidad tremenda la que atesora en sus botas este menudo lateral zurdo. Viendo como es el mercado argentino, con los ejemplos de Banega, Gago e Higuaín, si este chico puede salir de allí por unos 5 millones de euros, estamos ante una gran inversión y un gran fichaje de presente y de futuro. El periodo de adaptación es su principal inconveniente, sobretodo a la hora del marcaje. Recordemos que en sudamérica es más propenso el marcaje zonal, pues aquí se realiza al hombre. En cualquier caso, y teniendo a Vega como mentor, este chico le da unas cuantas vueltas al de El Arahal y mil a Babic.
En conclusión. Los laterales pueden quedar bastante bien apañados. El centro de la defensa, es un auténtico coladero. Urgen fichajes de cierto nivel. No valen apaños tipo Arzu en reconversión.

Es la historia de siempre, la de nunca acabar. La frase que dijo Benítez en su día en el Valencia con el fichaje de Canobbio "He pedido un sofá y me han traído una lámpara", o aún no ha llegado a las oficinas de Jabugo o a día de hoy siguen intentando buscarle sentido Manolo y compañía. Desgraciadamente en la Palmera, esta frase es válida y pronunciable todos los años.

En el próximo capítulo, seguiremos analizando...

martes, 26 de agosto de 2008

Año I dR (después de Rudy): la historia continua.

Mucho tiempo hemos tenido que esperar los aficionados verdinegros para volver a celebrar un título importante, y esta vez, por partida doble. A volver a ilusionarnos con nuestro equipo, a volver a levantarnos de nuestro asiento del Olímpic para ver volar a uno de los nuestros, a volver a tutear a los grandes, a estar orgulloso de ser de la Penya, a volver a ser respetado por los demás, a volver a tener ganas de ver a nuestro equipo, a volver a ser lo que nunca debimos dejar de ser, en definitiva, para volver a ser grandes. Eso sí, sin talonario que valga, con humildad y desde abajo.

Han sido muchos años de travesía por el desierto, de estar a un paso del abismo. De tocar el cielo, a estar en el infierno, en sólo un paso. De ganar una Copa de Europa, a luchar por no descender. De tener un bloque sólido, firme y talentoso, liderado por gente de la cantera como el actual presidente Villacampa, los hermanos Jofresa, Ferran Martínez... a llegar a fichar a una cantidad de jugadores de forma desmesurada, de los cuales la gran mayoría de aficionados, entre los cuales me incluyo, ni nos acordamos. El grupo estaba roto, los problemas económicos eran cada vez mas grandes y para mas inri, los jugadores entraban en disputas entre ellos y hacian caso omiso a las órdenes del club.
Yo era muy pequeño, sinceramente no me acuerdo del momento de delirio que nos proporcionó el título europeo de la mano del gran Zelkjo Obradovic, ni de las ligas ganadas con Lolo Sainz... ni de los primeros años de travesía por el desierto con Pedro Martínez, Quim Costa, Moka Slavnic... En estos casos, hay que tirar de hemeroteca.
Mis primeros recuerdos son de la Copa del Rey de 1997 que ganamos en León, contra el Cáceres, de la mano de Alfred Julbe. André Turner, Tanoka Beard, Andy Toolson, el presi Villacampa, Iván Corrales, César Sanmartín y un irreconocible Xavi Crespo , fueron los héroes de aquella hazaña. ¡Habíamos ganado la Copa del Rey!
Era un éxito, tal y como habían ido las anteriores campañas, un primer paso para salir a flote. Pero quién nos iba a decir que tardaríamos 10 años en volver a levantar esa Copa. Nada fácil, todo sea dicho.
El siguiente objetivo era clasificar afianzarse y alcanzar los play-off. Hacerlo era casi otro éxito, muy lejos de donde no hace mucho habíamos estado. Nada comparable.
Los aficionados dejaron de ir al templo, la masa social dio un bajón que agravó más aún si cabe, la delicada situación económica de la entidad. Años oscuros y difíciles para ser verdinegro.

En 2002, con Manel Comas en el banco, se consiguió alcanzar las semifinales de una competición llamada ULEB Cup, la Korac de toda la vida vamos. El KRKA Novo-Mesto de Jaime Arnold, que al año siguiente jugaría en Badalona, nos privó de luchar por el título.
Pero no fue hasta 2003 en Sevilla, precisamente en otra Copa del Rey, donde se halló una pequeña ráfaga de luz en el camino, una luz de esperanza. Con Aíto García Reneses en el banquillo, un viejo conocido, pero cuestionado por su pasado culé y un chico mallorquín de la cantera llamado Rudy Fernández que parecía llamado a hacer grandes cosas. Pero claro, ya estábamos curados de espanto, eran muchos los fracasos anteriores. Dani García, César Sanmartín, Oriol González, Josep Pacreu, Alfons Albert, Souley Drame, Dani Pérez... que nunca dieron lo que a priori se esperaba de ellos. Otros, que por una razón u otra volaron lejos de Badalona, como los Raül López, Roger Grimau, Álex Mumbrú, Sergi Vidal, Albert Miralles, Albert Oliver... Y algunos que yo me sé, que a pesar de tener condiciones, y muchas, no estuvieron a la altura a la hora de dar el salto y se dejaron llevar por las corrientes. Una verdadera lástima.
Resultado. Subcampeones de Copa y el chico, MVP con alley-hop incluido, marca de la casa.
Otro producto más de la gran cantera verdinegra, pero no uno cualquiera, ya era el jugador franquicia, estaba catapultado al estrellato. El proyecto iba por buen camino. El equipo iba a más.
Dos años después, el éxito volvía a Badalona, aunque a menor escala. Campeones de la FIBA Eurocup. Algo así como tener la Intertoto como competición durante la temporada. Con equipos auténticamente mediocres, más incluso que en la propia ULEB. Duró dos telediarios. En cualquier caso, éste era un título europeo más. No importaba la categoría. Volvíamos a estar en la pomada.

Ya en la temporada 2007, con rumores de idas y venidas (mas bien lo primero). Sería el broche de oro al proyecto de retorno entre los grandes. Con un presupuesto de media tabla, no nos engañemos, siempre con el cinturón abrochado (como se suele decir en estos casos), yendo con lo justo y tirando de la pedrera. Un espetacular comienzo de temporada nos auguraba algo bueno durante ella. Era tónica habitual levantarte del asiento para ver volar a Rudy o Moiso. Ver como Mallet, Rudy, Jagla e incluso Pau Ribas se tiraban triples desde su casa. O como Ricky Rubio, un niño prodigio del basket, con sólo 17 años, vuelve loco a los rivales con todo tipo de driblings, pases, robos... Y el excelente trabajo sucio de Lubos Barton. El juego era sublime, puro espectáculo de calidad.
Primero fue la Copa del Rey, el primer título que vi ganar a mi equipo, diez años después volvía a casa. Más tarde, la ULEB Cup. Aquel título que se nos resistió en su primera edición.
Nadie nos hacía sombra en esos momentos y pese a que no se pudo culminar con la Liga, la temporada fue de ensueño.
La gente se volvía a enganchar con la Penya, los aficionado volvían al Olímpic, pero lo mejor de todo, es que muchos son los hijos de aquellos que llenaban el pabellón de Ausiàs March y el Olímpic y que dejaron de ir. Masa social joven, con ganas e ilusión de volver a vibrar con el Joventut.

Dícen que todo lo que sube, baja. En este caso, todo lo que empieza, acaba. Pues sí, se acabó. Era un secreto a voces, aunque algunos, entre los que me incluyo, manteniamos la esperanza de que siguiera un año más. Rudy, que hace justo un año estuvo a punto de irse a la otra acera, de cambiar el Olímpic por el Blaugrana, daba el OK a los Trail Blazers para iniciar su aventura americana en la NBA. Un sueño realidad, mucha suerte. Y por si no nos cabían mas disgustos en el cuerpo, el mestre Aíto, también anunciaba su adiós. En la temporada que más seguros estabamos los aficionados de su continuidad, se marcha. Mucha razón tiene en que es realmente difícil mejorar el resultado de la pasada campaña, que las papeletas para el batacazo son muchas, pero el club puede y debe seguir creciendo. ¿Y porqué no con usted señor Aíto? Son varios los motivos. El primero, Aito quiere tener caja para poder fichar a su antojo. En estos años esa faceta ha estado y sigue estando limitada a un presupuesto de media tabla. El club, por dentro, no ha evolucionado como lo ha hecho el equipo en la pista. Me explico. Las infraestructuras médicas y sanitarias, por ejemplo, aún estan por debajo de las de un club con aspiraciones a estar arriba. Se ha crecido más en la pista, que en los despachos, por así decirlo. Cuando realmente, ambos conceptos han de avanzar de la mano, a la par.
De Badalona, con destino a Málaga haciendo escala en Pekín. Retirada a la vista. Hasta siempre mestre.
Y por si no teníamos bastante, Barton se nos va al otro lado del Besós. Acordada ya la renovación por un año y una subida de sueldo sustancial, acorde con los parámetros económicos del club, el representante y también el jugador, aceptan una oferta blaugrana imposible de igualar para el Joventut. Adios y gracias.

Hace poco más de una semana, echó a rodar el nuevo proyecto con Sito Alonso a la cabeza, el que hasta ahora había sido segundo entrenador, se convertirá en el entrenador más joven de la ACB con 32 años. Muchas dudas se crearon después del adiós de los dos estandartes actuales como eran Rudy y Aito. ¿Vuelven los fantasmas del 94? Pues no, para nada. Pese a que no todo es perfecto en el club, ni mucho menos, éste ha sabido moverse rápido en comparación a años anteriores, donde teniamos que esperar a principios de agosto para saber cuál era el primer fichaje de la Penya. A estas alturas, con Euroliga en el calendario, la plantilla esta cerrada y bien. Simas Jasaitis, Luka Bogdanovic, el jóven de la cantera Henk Norel, Bracey Wright y Pops Mensah-Bonsu, junto con Sito y Ricky como nuevo líder, serán los encargados de minimizar las alargadas sombras de Rudy y Aíto.

Un año más, parece ser que el club es el principal destino para aquellos jugadores que necesitan revalorizarse. Un año al Joventut y al siguiente, el contrato de mi vida. Ejemplos: Hamilton, Gaines, Archibald, Moiso, Mumbrú y ahora Barton. Lo bueno del caso, es que la mayoría o algunos de ellos, al año de haberse ido, vuelven a picar a la puerta en busca de un hueco en el equipo. Cuando el dinero pierde fuelle... En fin, este año nos toca hacer lo propio con Jasaitis. Ilusionante fichaje, como el resto.

Pase lo que pase y ahora mas que nunca, la historia continua en el Olímpic de Badalona, en la Capital del Basket Europeo, con la ilusión y la juventud siempre por bandera.

Lo mejor está por llegar.

Per Sempre, Força Penya!

lunes, 25 de agosto de 2008

Hildebrand, ese... ¿"Timo"?

Verano de 2007. Timo Hildebrand, 27 años, portero del reciente campeón de la Bundesliga, el Stuttgart, internacional absoluto con Alemania, deja el club en el que ha militado casi toda su vida y recala en la liga española, más concretamente en el Valencia de Quique Sánchez Flores. Era un secreto a voces.

Echando la vista atrás, la carrera de Timo tiene poco misterio. Desde que en 1994 se enrolara al filial del Stuttgart alemán, equipo con el que debutó en 1999 en Bundesliga y en el 2000 le brindó la oportunidad de ser titular, hasta que en 2007 decidió poner punto y final a su trayectoria en el equipo que dirigía y sigue dirigiendo Armin Veh.
Un subcampeonato de liga en 2003 de la mano de Felix Magath, con el que consiguió pasar la fase de grupos de la Champions al año siguiente, el debut con la selección absoluta de Alemania en 2004 frente Rumanía en partido amistoso y título de liga en 2006 es el palmarés que dejo Timo en su paso por el VfB Stuttgart.
Fue considerado una de las estrellas emergentes del fútbol bávaro en 2004, donde actualmente sigue teniendo un buen cartel, ya que en la temporada 2003-2004 estuvo 884 minutos sin recibir un gol, gol que no debió subir al marcador ya que la jugada empezó con un balón que había salido fuera.
Tablas más que suficientes para conseguir un pasaporte para el Mundial de Alemania de 2006, donde tuvo un papel testimonial, ya que fue el único que no disputó un solo minuto.

Del Stuttgart de Hleb, Kuranyi, Lahm, Hinkel, capitaneado por Magath, con el que pasaron la fase de grupos de Champions; pasando por la etapa de Veh, con Mario Gómez, Cacau, Meira, Magnin, Hitzlsperger... para recalar en el Valencia de Sánchez-Flores, con Villa, Joaquín, Silva, Albelda, Marchena...
A priori pareció un buen cambio, a priori. Dejó un equipo en el que llevaba toda una vida, el cual sorprendió a todos con la consecución del título alemán, para fichar por uno de los punteros de la liga española.
Interesante era el bloque que estaba formando el conjunto che con los fichajes de Alexis, Zigic, Arizmendi, Mata, Sunny, Helguera y el propio Hildebrand. Se mantenía el bloque que había quedado cuarto en el pasado campeonato y todo parecía indicar que los nuevos, le darían un aire algo rejuvenecedor a una plantilla en la que se encontraban piezas claves como Cañizares, Albelda, Baraja, Morientes, mas Helguera, un año más mayores.

Su debut en partido oficial fue en la previa de la Champions, un 29 de agosto frente al Elfsborg sueco, con final feliz.
En liga, Cañizares, un año más, había empezado como titular, pero después de un titubeante arranque liguero, con la derrota en casa en el estreno frente al Villarreal y con dos victorias por la mínima, casi inextremis, ante dos recién ascendidos como Almería y Valladolid provocaron el cambio en la meta.
Un 23 de septiembre de 2007, jornada 4, frente al Betis , Ruiz de Lopera... era el momento de Timo. Siguiendo la tónica habitual de los anteriores encuentros, los de Quique volvieron a ganar por la mínima, aunque con algo mas de solvencia. Hildebrand encajó su primer gol en la liga española, fue en los momentos finales del encuentro y tuvo sello brasileño, Rafael Sobis.

Nubes, muchas nubes con mucha tormenta las que se instalaron en la ciudad del Túria a lo largo de la temporada.
Mientras Sánchez-Flores se dedicaba a alternar en la titularidad a Hildebrand y Cañizares, con la sorprendente destitución de éste, Koeman decidió darle la confianza a Cañete bajo los palos, en detrimento de Timo.
Todos sabemos como acabó la historia de Koeman. Su paso por Valencia se caracterizó por sus cambios de decisiones, al principio, y por sus escándalos con los jugadores y planteamientos mas que cuestionables. Resultado. Timo titular, Cañizares apartado, el Valencia al borde del descenso y campeón de Copa. Billete de vuelta a Holanda.

En su primera campaña como che, Hildebrand se mostró muy irregular. Combinó grandes paradas, con actuaciones nefastas. Poco normal en un portero como él y sobretodo para los que lo seguimos desde hace ya unas cuantas temporadas. Sus mejores momentos fueron ante los grandes, Barça y Madrid. Fue entonces donde sacó a relucir sus grandes reflejos e hizo gala de sus dotes y capacidades como cancerbero, frente a los culés en Copa, llegó a realizar un record de 14 paradas. Aún así, Timo acabó la temporada como uno de los porteros más goleados de la liga, con 39 goles encajados. Su mala colocación bajo los palos, sobretodo, y su mal juego con el balón en los pies fueron tónica habitual durante la temporada.
El título de Copa maquilló pero no escondió la nefasta y decepcionante temporada del Valencia. Las actuaciones de Hildebrand en liga frente a Barcelona y Madrid, aquellos a los que deslumbró en partidos anteriores, fueron para olvidar. Llegó a encajar 6 y 5 goles respectivamente.

Borrón y cuenta nueva. Eso es lo que pensaron en la ciudad del Túria y el propio Hildebrand. Con la marcha de Cañizares y Mora, Timo se quedaba como único portero, a la espera del fichaje de otro que le hiciera competencia, ya que Butelle no contaba.
En la pretemporada, ya dejó signos evidentes de la necesidad de competencia. En amistoso frente al Borussia Mönchengladbach, en su tierra, volvió a demostrar que Hildebrand no es aquel portero que nos deslumbró con el Stuttgart y llegó a ser internacional. Su mala colocación y juego con los pies, su inseguridad y falta de confianza, saltan a la vista. No hace falta decir que el Valencia perdió por un contundente 4-2 ante un recién ascendido alemán.
De mientras salta a la palestra el nombre de Renan Brito, 23 años, portero del Internacional de Porto Alegre que estaba jugando los JJOO de Pekín con Brasil. El principal escollo de Timo para la titularidad.
Mientras éste era bronce con Brasil en Pekín, Timo era titular en la Supercopa de España frente al Real Madrid. Actuación discreta en el partido de ida, aunque no mala. En el primer gol de Van Nistelrooy pudo hacer algo más. El balón entro por su palo, por donde nunca puede entrar un gol.
Ayer en la vuelta, De la Red se sacó un derechazo muy centrado desde 30 metros, aprovechando la mala colocación del portero che. Tampoco hace falta decir que el Valencia volvió a perder, aunque ni mucho menos fue por culpa de Hildebrand.

Poco o nada tiene que ver este portero con aquel campeón de la Bundesliga, que mantiene un record de imbatibilidad de 884 minutos sin encajar un gol, siete veces internacional con Alemania y que tenía muchas papeletas para ser el nuevo inquilino de la portería del combinado de Joachim Löw. Una temporada impropia de él le privó de ello en la pasada Eurocopa. Su irregularidad, mala colocación, fallos en las salidas y en el juego de pies, y poca confianza son demasiados contras para un portero que se encuentra en la edad ideal, 29 años. Sus mejores años, no deberían tardar. Más bien, debería empezar a deleitarnos con ellos. De mientras, por aquí en España, desgraciadamente, ya empieza a ser tónica habitual que Hildebrand haga gala de su nombre.